Brian Walker enfrenta el peso de las emociones negativas en “VENOM”

Hay relaciones que no solo terminan cambiando lo que sentimos por otra persona, sino también la forma en que comenzamos a reconocernos a nosotros mismos. Desde esa sensación nace “VENOM”, el nuevo sencillo de Brian Walker, publicado el 25 de septiembre. La canción corresponde al track 7 de su álbum debut PASSIO y continúa desarrollando una etapa en la que el artista convierte experiencias personales en una narrativa pop conectada entre canciones y videoclips.
Walker escribió “VENOM” después de trabajar en “WHO NEEDS WHO”, cuando comenzó a darse cuenta de que no le gustaba la persona en la que se estaba convirtiendo dentro de una relación. Esa reflexión terminó transformándose en el corazón de la canción: comprender que cargar constantemente con frustración, resentimiento y otras emociones negativas también puede condicionar aquello que ocurre a nuestro alrededor.
Una de las imágenes centrales resume muy bien esa idea. Walker plantea que resulta difícil “sacar sietes” cuando el corazón está lleno de veneno, utilizando la suerte como metáfora de esas cosas buenas que esperamos recibir mientras seguimos arrastrando sentimientos que todavía no hemos logrado resolver. “VENOM” habla así tanto de una relación problemática como de reconocer el efecto que esta puede terminar teniendo sobre nuestra propia identidad.
La construcción de la canción también surgió de una manera particular. Todo comenzó con la línea melódica “Ven-num-num-num-num”, que inicialmente Walker imaginó como el estribillo principal. A medida que desarrolló la producción y la composición, entendió que funcionaba mejor como post-estribillo y terminó construyendo el resto del tema alrededor de ella, convirtiéndola en uno de sus elementos más reconocibles.
El universo de PASSIO también se extiende hacia lo audiovisual. “VENOM” cuenta con un videoclip que funciona como precuela de “Before the Roof Caves In” y presenta el origen de “Wolf Girl”, conectando ambas piezas dentro de una historia más amplia. Tras este lanzamiento, Walker todavía tiene cuatro canciones pendientes antes de completar definitivamente la etapa de su álbum debut.
Detrás del proyecto se encuentra un artista acostumbrado a construir gran parte de su música por cuenta propia. Criado en East Kingston, New Hampshire, Walker convirtió su habitación de infancia en un estudio donde escribe, produce y mezcla sus canciones. Su recorrido incluye más de 750 presentaciones en vivo y cientos de miles de reproducciones en Spotify.
Con “VENOM”, Brian Walker transforma una relación complicada en una reflexión sobre aquello que permitimos que permanezca dentro de nosotros. Porque reconocer el veneno no significa solamente identificar quién lo provocó: también implica decidir cuánto tiempo estamos dispuestos a seguir cargándolo.


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